7:23 | Author: M. E. Tania Vences González


Sucedió en Querétaro


Diario de Querétaro

9 de julio de 2007

Por Beatriz Padilla Siurob

Dicen que las palabras se las lleva el viento, pero lo que escribimos queda como testimonio; estos dos personajes han sido vistos desde diferentes puntos de vista, como el político, el social, el económico y el histórico, pero poco es lo que sabemos de la manera en que ellos se trataban en la intimidad.

Lo que en esta historia siguió, es de todos conocida, pero si les he de contar algo íntimo de esta pareja, he de mencionar que a Maximiliano y Carlota les gustaba escribirse, guardando sus muchas misivas en un archivo personal, el que trajeron a México en 1864, en ellas Carlota revela su talento político, cuando le hace propuestas a Maximiliano, al que dejaba la decisión de realizarlas o no, pues a él le gustaba parecer como augusto soberano que tenía todo bajo control; a ambos les gustaba la naturaleza y los hermosos paisajes, Maximiliano siempre daba mucha importancia al clima, pues era extremadamente sensible a los cambios de temperatura, pues sufría con el frío y la lluvia, por lo que instalaba estufas en sus habitaciones y se ponía eufórico cuando podía sudar.


En todas sus cartas se tratan con intimidad y cariño conyugal, comenzaban con frases como: "Queridísimo ángel" (Lieber, bester Engel) o "Mi tesoro entrañablemente amado (Innig geliebter Schatz), repetidas veces manifiesta Maximiliano su nostalgia y melancolía cuando está lejos de Carlota, como en esta carta: "He estado viajando desde 20 días en el Brasil, y a no ser por la nostalgia que tengo por ti, mi vida, y mi único consuelo verdadero, estaría completamente feliz". O cuando Carlota va de gira a Yucatán, su esposo le escribió así: "Después de nuestra dolorosa separación en San Isidro, pasé el día desconsolado y triste. Todo me parecía tan desierto y huero [vano, vacío]. Vagaba por el palacio como un abandonado...Adiós, pues, mi ángel y mi vida, cuida bien tu salud, y vuélvete pronto, porque desde que te has ido, me siento desconsolado y perdido".


Cuando Carlota se va a Europa, ella le escribe a Maximiliano: "Después de nuestra despedida tan dolorosa, que me abrumó, y tanto más al ver tus lágrimas que me emocionaron, me quedé durante algún tiempo como muda e inconsciente...llorando, haciendo votos y rezando...Quedo para siempre tu fiel esposa Carlota". El le contesta: "Lo que siento en estos días, lo que sufre mi corazón herido, no te lo puedo decir con palabras, ángel mío y estrella mía. Ha muerto toda mi alegría de vivir, y sólo el deber me mantiene en pie". Cuando Maximiliano iba a ser fusilado le escribió al enviado de Austria, el barón Lago lo siguiente: "No tengo más que un solo deseo en esta tierra, y es que mi cadáver sea enterrado al lado de mi pobre mujer, encargándosele a Vd. Estimado barón, como representante de Austria". Lo que no se pudo cumplir, pues ella murió hasta 1927 en Bélgica.



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1 comentarios:

On 21 de noviembre de 2009, 9:07 , Mariel dijo...

Maestra Tania:
Es una plublicación excelente y muy interesante. Felicidades

 

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